La carcel de Esther
La cárcel de Esther La prisión psicológica que construye Esther Avendaño durante 40 años, como consecuencia de un abuso sexual. Vivía con sus abuelos, a sus 9 años todavía jugaba con muñecas, reflejando en sus ojos la inocencia y la felicidad que ellos con amor y protección le hacían vivir, solo a veces inventaba monstruos jugando con su hermano, se sentía segura, cantaba y soñaba como cualquier niña de su edad; lamenta mucho haberse ido de su lado, hasta el punto de quebrar su voz cuando habla de ello, tanto es que según ella si no me hubiera ido a vivir con mis padres no hubiera ocurrido esto y fue que en un paseo familiar en compañía de papá y mamá su vida se partió en dos. El bendito paseo ¡No te pongas ese short! grito su papá, Rafael Avendaño, aquel domingo de junio, cuando sus padres en aras de unir la familia programaron el bendito paseo, “Esther obedece a papa, no te coloques Shorts porque eso incita a los hombres” dijo su mamá Aura de Avendaño; ¡caraj...