Lactar: cuando el cine se atreve a incomodar
En tiempos en los que gran parte del cine comercial apuesta por fórmulas seguras y narrativas predecibles, Lactar de Harold Trompetero se arriesga a tocar uno de los temas más incómodos y menos explorados del cine latinoamericano: la maternidad en la adultez mayor. No es una película diseñada para complacer al espectador; por el contrario, lo obliga a cuestionar sus propias creencias sobre la edad, el cuerpo femenino y la libertad de decidir. El reciente reconocimiento obtenido en el Eurasia Kinofest de Rusia confirma que las historias profundamente humanas pueden trascender fronteras culturales. La ovación recibida por la cinta demuestra que los dilemas de Victoria no pertenecen únicamente a Colombia, sino a una conversación universal sobre la autonomía de las mujeres y los límites que la sociedad les impone. Uno de los mayores aciertos de la película es la interpretación de María Helena Döering. Su actuación evita el melodrama fácil y construye un personaje lleno de contradicc...