CORAJE CON HISTORIA MAS ALLA DEL ESTIGMA


 

La mujer santandereana y norte santandereana, ha sido objeto de estigmatización a lo largo de los años, con afirmaciones simplistas y reduccionistas describiéndolas como "bravas" y "ordinarias". Desde todos los puntos del país, no es raro escuchar ¡ah usted es de Norte de Santander o Santander, usted debe ser regañona!  Estas palabras no solo distorsionan la realidad, sino que también invisibilizan el legado de fortaleza, valentía y dignidad que caracteriza a las mujeres de esta región. ¡Y es que somos bravas! Si, pero para trabajar con dignidad y para hacer valer con firmeza el puesto que en la sociedad nos merecemos, porque nosotras tenemos el sano feminismo a flor de piel reclamando valor ante una sociedad patriarcal, porque a un alto porcentaje de mujeres les ha tocado enfrentar el hecho de ser padre y madre a la vez, porque no les tiembla la voz para decir NO y esto no es solo en esta región del país. Es momento de reivindicar la verdadera historia de estas mujeres, mujeres empoderadas que han dejado una huella imborrable en la historia de Colombia.

Desafiando Estigmas

Como decía este estigma también refleja un temor social ante las mujeres que se atreven a alzar la voz, a no conformarse con el silencio impuesto por las normas sociales de antaño. Es un miedo a lo desconocido, a lo inquebrantable, a la fuerza que emerge de la determinación y el coraje que tantas santandereanas han encarnado a lo largo de los siglos.

Su tono de voz acentuado no es una exageración ni una característica negativa, sino una expresión auténtica de su personalidad fuerte y decidida. Habla con firmeza porque está acostumbrada a luchar por ser escuchada en un mundo que a menudo busca silenciarla. Su tono refleja la pasión y la claridad con la que defiende sus ideas y valores, sin adornos ni pretensiones. No es brusquedad, es sinceridad; no es agresión, es convicción. Es la voz de quienes saben lo que quieren y no temen expresarlo, sin disfrazar la verdad con suavidades innecesarias tiene su ternura y se la regala a quien crea merecerlo.

Mujeres Empoderadas de Santander y Norte de Santander

Policarpa Salavarrieta, "La Pola"

Una de las figuras más icónicas no solo de Santander sino de toda Colombia, es Policarpa Salavarrieta, conocida como "La Pola". Nacida en Guaduas, pero con fuertes lazos en la región, su valentía en la lucha por la independencia es un testimonio del espíritu indomable de las mujeres santandereanas. Su activa participación en la resistencia contra el yugo español es un ejemplo claro de cómo las mujeres de la región han jugado roles cruciales en momentos históricos claves, enfrentándose a peligros enormes con una resolución inquebrantable.

Mercedes Abrego de Reyes

Nacida en Cúcuta, Norte de Santander, Mercedes Abrego es otra figura emblemática que desafió el estigma impuesto. Abrego se destacó por su apoyo a la causa independentista y fue una de las mujeres que, con gran sacrificio personal, contribuyó a la independencia de Colombia. Su vida es un recordatorio poderoso de que el espíritu luchador de las mujeres norte santandereanas no es algo nuevo, sino parte de una larga tradición de resistencia y empoderamiento.

Antonia Santos Plata

Antonia Santos, oriunda de Pinchote, Santander, lideró una de las guerrillas más importantes durante la época de la independencia. Conocida como "la Generala de los Ejércitos de los Comuneros", Santos organizó un ejército de campesinos que luchó ferozmente contra las tropas realistas. Su historia es una clara muestra de la capacidad de liderazgo y el coraje que ha caracterizado a las mujeres de la región, quienes no dudan en tomar las armas o la palabra para defender sus convicciones.

Reivindicación y Orgullo

Hoy en día, las mujeres santandereanas continúan desafiando los estereotipos y destacándose en todos los ámbitos, desde la política hasta las artes, el deporte y los negocios. No son "bravas" ni "ordinarias"; son fuertes, valientes, decididas y capaces de liderar con dignidad y orgullo. Mujeres como Ángela Hernández, defensora de los derechos humanos y exdiputada de Santander, y Blanca Durán, política de Norte de Santander, junto a grandes deportistas, científicas e investigadoras, son ejemplos actuales de la capacidad de las mujeres de la región para influir y liderar en el panorama nacional.

Entonces la narrativa de la "mujer brava y ordinaria" es una construcción simplista que intenta desvalorizar la riqueza histórica y cultural de las mujeres del Gran Santander. Su carácter es un rasgo duradero y positivo que define la manera en que aborda la vida y sus desafíos, mientras que el mal genio es una reacción emocional negativa y temporal a situaciones específicas de injusticias e impotencia. Una mujer puede tener un carácter fuerte sin tener mal genio, manejando situaciones difíciles con calma y determinación, sin perder el control de sus emociones.

Es hora de que reconozcamos y celebremos la verdadera historia de estas mujeres, mujeres que han sido pilares fundamentales en la construcción de una nación libre y justa. Debemos exaltar sus logros, sus sacrificios y su inquebrantable espíritu de lucha, y desmantelar los estigmas que buscan disminuir su grandeza. Por eso la próxima vez que encuentres una mujer de esta región no se haga el toche, respeta su esencia, resalta sus virtudes, logros y desafíos las mujeres de Santander y Norte de Santander no solo han sido protagonistas en la historia de Colombia; son ejemplos vivos de la fuerza y la resiliencia que define a esta región.

 

Esther Avendaño

Periodista y Escritora

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